Mi Musa
Hay gente que te inspira.
Los griegos la llamaban Musa,
(yo la llamo humanidad).
Vivir en reclusión es como
(empezar a escribir del lado equivocado de una hoja o),
olvidarte de tomar el té que te habías preparado
y tener que tomarlo tibio.
(Es eso).
La soledad es una taza de té tibia.
No lo suficientemente caliente como para quemarte la lengua e incendiar tus huesos.
Pero tampoco lo suficientemente fría como para congelar tus venas e impedirte respirar.
Los necesito a todos.
Está mal depender de otros, pero es peor hacerlo y pretender ser completamente independiente.
Al menos lo admito.
(Al menos lo enfrento).
Al menos mi lengua se está curando de aquel té infernal
Y mi sangre vuelve a circular por mis venas, luego de despertarse de esta larga hibernación.
Empezó la primavera y sigue haciendo frío a la madrugada.
(Tal vez por eso no me crees cuando te cuento estas pavadas).
//Estamos en un bar sentados a una distancia prudente.
Te estoy mostrando el trayecto que recorre mi tren de pensamiento pero
pero
cuando se acerca el mozo, me mirás desafiante
y te pedís un café.//
Comentarios
Publicar un comentario